1. -¿Que no lo sabiaís? Pues sí, por fin me salieron hace dos meses las paletas de abajo. Que ya estaba harto de que la gente preguntara ¿Pero este niño todavía no tiene dientes? Y están a puntito de salirme los de arriba, que ya lo noto yo. Estoy orgullosos porque sé mamar perfectamente, sin morder a mamá, bueno sólo por accidente el otro día, pero puso cara de que le había hecho mucho daño, así que ya no lo he repetido más.


  1. -Me gusta mucho hablar, pero se me olvida enchufar el traductor simultáneo y a veces papá no me entiende. Le digo que me tome y me da agua. Le digo que tengo sed y me cambia el pañal. Así que he pensado que tengo que aprender el idioma de los mayores, si quiero conseguir que me den lo que quiero en esta vida. De momento, digo ¡hola! y se pone todo el mundo muy contento, como cuando hice por primera vez los cinco lobitos o el palmas, palmitas. Llamo a mi perrito guau, pido pan, digo teta, llamo a papá, le digo beva a mi tata y más cosas que no me acuerdo. Mi ita quiere que aprenda a decir mamá, no sé para qué, si ella está siempre conmigo y no necesito llamarla. Pero lo estoy intentando, yo me esfuerzo un montón por decir ma-ma, pero se escucha va-va, no sé por qué.

  1. -Andar lo que se dice andar solo, todavía no lo hago, prefiero que me lleve papá cogido de las manos, pero me mantengo de pie apoyado en el sofá y si me puedo agarrar a algo me levanto solito. Me encanta jugar a que persigo a mamá, y doy dos o tres pasos sin ayuda, pero luego siento que se me va el cuerpo para adelante y para atrás y me sujeto rápido a papá, por si las moscas.


  1. -He aprendido a dar besitos, pero sólo se los doy a mamá, ¡es que papá pincha! Me encanta jugar y que me hagan cosquillas. Cuando quiero algo, empiezo a reírme, y todos se ríen, y cuanto más río yo, más ríen ellos. Pero cómo no voy a reírme con las caras y las vocecillas que me ponen, je, je... También me gusta mucho salir a ver mundo, mi ita dice que soy muy despierto y que no pierdo detalle de nada, pero es que hay tanto por descubrir...


Y bueno, seguro que hay muchas cosas más que contar, pero os tengo que dejar ya, que viene mamá. Voy a hacer como que duermo y me despierto con una sonrisa... es tan sencillo hacerla feliz... ¡Hasta otro día!